18 Música y Sistemas

Un sistema es un conjunto ordenado de normas y procedimientos que construyen una estructura compuesta por partes que se relacionan entre ellas. Los sistemas tienen que ver con un mecanismo de funcionamiento que se repite constantemente con el fin de no tener que pensar en una manera de hacer las cosas cada vez que vamos a realizar la misma tarea, así el sistema instaurado nos dice lo que se debe hacer con el fin de ahorrar energía. Desde muy tempranos inicios se han ideado sistemas para organizar el sonido de manera que se convierta en música, como la tonalidad, por ejemplo, el más conocido por todos y el más difundido en la historia.  Aunque los primeros sistemas musicales no fueron tonales sino modales, que como su nombre lo indica son modos de hacer, así la tonalidad surgió como uno de esos “modos de hacer música”. Las principales referencias que tenemos vienen de las primeras civilizaciones como los sumerios, los griegos… Muchos autores se han dedicado disciplinadamente a estos estudios uniendo pedazos, armando rompecabezas y  siguiendo pistas como un detective para descifrar la manera cómo se componía la música en la antigüedad. Los sistemas musicales se asemejan mucho a los sistemas solares. A su vez los átomos con su núcleo y electrones se parecen a los sistemas solares, las células, los planetas, si nos fijamos lo macro se refleja en lo micro y viceversa, casi todo posee un núcleo que pone en marcha todo lo demás así como nosotros tenemos un centro corazón que impulsa la sangre. 

Durante muchos años se usó la tonalidad como sistema principal, produciendo a través de sus combinaciones resultados predecibles que con los años se fueron transformando a través de la incorporación de nuevas elementos dentro del mismo sistema, se fue distorsionando cada vez más, hasta que finalmente llega el compositor vienés Arnold Schoenberg y rompe completamente con ese sistema reemplazandolo con otro que comienza tímidamente como dodecafonismo y en una de sus facetas se transforma y se consolida como serialismo. Un sistema otorga seguridad porque se puede predecir los resultados que arroja cuando se procede de una determinada manera, sus patrones brindan estabilidad y facilidad pero también monotonía. A donde quiera que miremos en nuestra vida hay sistemas, en lo social, en lo biológico, en lo religioso, como una imitación del proceder del  universo que se manifiesta de esa manera. Todo sistema tiene un proceso, comienza con replicar la forma en que llevamos a cabo una acción hasta que poco a poco se va instaurando y se convierte en una estructura firme donde nos sentimos cómodos, pues es algo biológico el hecho de estar seguros en las cosas que conocemos, por eso no queremos salir de esa comodidad que proporciona el sistema, pero para que exista evolución es necesario que el sistema se transforme, lo cual se hace mediante una transición que consiste en deformar paso a paso su estructura hasta que desaparece y se reemplaza con otro. Durante ese proceso es  normal que exista mucha controversia y críticas porque lo natural de la biología es querer permanecer dentro de esa estructura que proporciona seguridad, entonces se siente una reacción natural de rechazo a lo nuevo porque corrompe el sistema que nos ahorra energía, y se tiene miedo de la incertidumbre que sigue a la ruptura. Pero es esa misma transgresión que corrompe el sistema lo que lo puede hacer interesante y evolucionar a través del movimiento. El sistema le quita a los compositores la responsabilidad de pensar cómo hacer las cosas y al romper esos patrones se produce una crisis. Actualmente podemos escoger entre una gran cantidad de sistemas para componer música o encontrar nuestra propia manera de hacerlo. Un compositor debe conocer el sistema pero también saber escapar y volver a él, usar el sistema sintiéndose a gusto pero también explorar y actuar desde adentro o desde afuera con libertad. Mantenerse sobre el eje y moverse, pues hay quienes se quedan anclados en el sistema y no aportan nada nuevo, y también el otro extremo de los que se escapan totalmente hasta perder el horizonte. O sea que en esa evolución nos salimos de un sistema y generamos otro y luego otro constantemente.

Mi profesor de música acusmática (una de las músicas que se vale de la tecnología) solía decir que componer con un sistema era muy fácil, pues cualquiera que aprendiera las reglas lo podía hacer, y que la música acusmática  según él no es un sistema ya que se basa sólo en la percepción, pero aunque empezó de esa manera comienza a tener procedimientos que se vuelven repetitivos y poco a poco se convierte en sistemas que puede predecir resultados, aunque no en la misma medida que un sistema como el tonal ya que implica combinaciones mucho más complejas a partir de un número de frecuencias mucho más amplio, y sonidos más complicados, pero sin duda se desarrollan también patrones a partir de otros conceptos. El sistema tonal y modal se basan en una atracción de los sonidos hacia una frecuencia, el serial en igualdad de jerarquías, el espectral en los armónicos… Y así todos los sistemas crean mecanismos que se convierten en patrones, y estos a su vez se convierten en referentes para darnos una dirección de hacia dónde seguir, son puntos desde donde salimos y hacia los cuales se llega. El sistema se transforma para evolucionar, se mueve y se instaura en un patrón, traza el camino, se sale y busca el siguiente en una constante evolución y transformación que revela la diversidad del universo.

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