11 Música y Teoría de Cuerdas

El universo se dividía una vez más…así todos los fractales conformaban juntos la gran obra.

La teoría cuántica es la teoría de lo muy pequeño, de las partículas subatómicas, y a partir de ella se desprende una teoría que ha tenido mucho auge actualmente llamada la teoría de cuerdas. Según el físico divulgador y teórico de cuerdas Michio Kaku la música es lo que mejor describe el universo. Lo que es afirmado también por varios estudiosos entre físicos y místicos. Pues todo en el universo se forma a través de las leyes de la resonancia, cómo la música: en donde jugamos con estas leyes  para ordenar el sonido.

La física cuántica nace a principios del siglo XX como la física que se ocupa del mundo que no podemos ver por ser demasiado pequeño para nuestros ojos, afirma que los diferentes tipos de energía interactúan a través de paquetes de información llamados cuantos, y se convierte en una contraparte de la teoría de lo muy grande: la relatividad general de Einstein. Sin embargo no es hasta finales del siglo XX que nace la teoría de cuerdas donde se unifica la teoría de la relatividad de Einstein y la mecánica cuántica. La teoría de cuerdas consiste en unificar todas las fuerzas en una sola ecuación y hasta la actualidad es la que presenta mayor solidez para explicar la teoría del todo, sin embargo ha encontrado grandes dificultades en establecer las matemáticas que describen la gravedad dentro de ella, lo cual fue logrado pero de una manera muy forzada, hay que recordar que aún presenta muchas fallas. La teoría de cuerdas debe su nombre a que afirma que si observamos dentro de las partículas subatómicas podríamos ver que están compuestas por minúsculas cuerdas vibrantes. Resulta que la mecánica cuántica durante los últimos años ha descubierto todo un zoológico de partículas subatómicas como neutrinos, quarks, mesones, leptones, hadrones, gluones, bosones, fermiones, etcétera, pero toda esta información se volvía abrumadora y difícil de manejar. Recordemos que la manera como creamos música en instrumento de cuerda como un violín, por ejemplo, de acuerdo a las leyes de resonancia implica que al presionar cada punto de una cuerda tensionada obtenemos una frecuencia diferente y de acuerdo a la manera cómo relacionamos las frecuencias podemos crear diferentes sensaciones musicales. En el artículo Música y Armónicos se encuentran especificadas las relaciones matemáticas de la frecuencia que obtenemos si presionamos en la mitad o en una tercera parte, etc. De cada cuerda se obtiene una gran cantidad de frecuencias y los físicos descubrieron entonces que las partículas subatómicas resultaban de este mismo proceso musical, cada punto de la cuerda produce una partícula diferente, lo que quiere decir que cada una de ellas corresponde a una frecuencia dentro de la cuerda. Es decir que cada partícula es un estado vibracional y así todas las partículas que componen la materia no son más que frecuencias. 

Lo que es aún más interesante se da entre la dualidad que poseen los cuantos, paquetes de información que pueden funcionar como onda y partícula, pues se trata de partículas con función de onda. Aquí los armónicos juegan un papel muy significativo, una sola nota accionada desde cualquier instrumento o producida por cualquier material de manera natural, está construída por otras frecuencias llamadas armónicos, y cuando no lo está se denomina onda pura o sinusoidal, pero estas frecuencias sinusoidales no se dan por sí solas en la naturaleza. Como se ha explicado anteriormente, varias frecuencias conforman una sola onda y a su vez cuando descomponemos la onda en sus armónicos resultan frecuencias puras o sinusoidales como las partículas subatómicas. Es decir: las partículas subatómicas se conforman como separaciones de los armónicos que constituyen una onda, la onda contiene todas las partículas u armónicos como un paquete de información, pero cuando se le separa entonces comienza a existir la partícula subatómica que da forma a toda la realidad. De nuevo, la onda contiene todas las partículas, si se les ve separadas entonces podemos conocer y estudiar esas partículas de manera individual. Imaginemos la cuerda tensionada, si se pulsa en un punto vendrá la frecuencia fundamental que es la que normalmente podemos distinguir auditivamente sin entrenamiento y además sus armónicos que son las frecuencias más tenues que componen acompañan esa onda, otorgándole masa, textura, densidad, características que pertenecen a la materia y que también dan cualidades  a cada sonido que lo diferencia de los demás, como su huella dactilar. En los armónicos está de manera ordenada todo el potencial que la cuerda puede producir cuando se subdivide inicialmente por múltiplos enteros, lo que nos da la serie de armónicos, pues cada división produce una frecuencia. Entonces esas partículas subatómicas que forman la cuerda, la onda, desde mi punto de vista personal se pueden ver como los armónicos, pues encuentro esta relación en todas las cosas, la luz se divide en los colores, la unidad se compone de muchas cosas y se divide para experimentar y conocer todo lo que lo conforma. Somos unidades de un todo. Somos el uno de un todo que se comporta como muchos. Cuando somos la unidad somos onda, cuando somos uno, somos partícula.

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